sábado, 7 de mayo de 2011

Los riesgos de no dormir bien

Mientras dormimos, además de descansar nuestro cuerpo y nuestra mente, estamos produciendo hormonas y proteínas. Cuando se duerme poco o mal, se alteran muchos procesos del organismo.

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La falta de sueño es una situación muy delicada para el organismo, si no dormimos lo suficiente o si se permanece despierto hasta muy tarde en la noche, se altera el mecanismo interno y todas las funciones reguladas por él (funciones fisiológicas).


La mayoría de las personas deben dormir entre siete y nueve horas.  Estudios han demostrado que quienes menos duermen siendo personas sanas, ponen en riesgo su salud, aumentando el riesgo de muerte por cualquier causa. Por ejemplo: el riesgo de ataque cardíaco comienza en aumento cuando se duermen menos de seis o siete horas. 
  
Aunque la ciencia apenas está empezando a comprender las consecuencias de la falta de sueño, se ha encontrado que: nos pone en alerta, dispara la producción de hormonas del estrés (como el cortisol) y aumenta la presión arterial. Además, puede aumentar el riesgo de sufrir enfermedades, tales como: la diábetes 2, el cáncer de mama y de colon,  así como, la obesidad y la depresión.

Cómo afecta el trabajo nocturno.

La melatonina, es una hormona que producimos en situación de oscuridad y que está implicada en múltiples funciones orgánicas. Estudios realizados demuestran que la gente que trabaja por la noche tiene mayor riesgo de cáncer, ya que la exposición nocturna a la luz reduce los niveles de melatonina en el organismo, la cual protege frente al cáncer porque influye en los niveles de otras hormonas y proteínas implicadas en el sistema inmunológico.

La falta de sueño aumenta el apetito.

Otra relación que se ha comprobado, es la de la falta de sueño y el riesgo de obesidad. La falta de sueño altera los niveles de las hormonas que regulan la saciedad (la ghrelina y la leptina), lo que se traduce en un aumento del apetito, con un ansia por los carbohidratos refinados y un mayor riesgo de sufrir obesidad.


Apenas se están comenzando a comprender los misterios del sueño, pero ya se ha aprendido algo muy importante: prevenir o tratar los problemas que conducen a la falta de sueño, es una de las mejores cosas que se puede hacer por nuestra salud.

Beneficios del Autocuidado

  • Enfrentar exitosa y positivamente situaciones adversas.
  • Fomentar relaciones cordiales en el trabajo.
  • Tomar decisiones acertadas, basadas en los valores que orientan nuestra vida.
  • Evaluar y controlar tentaciones inmediatas al orientarse por metas.
  • Tener conductas empáticas y asertivas.
  • Ser responsable en todo momento.

Efectos de los medicamentos y las drogas


Dentro de las organizaciones, hoy en día es muy habitual encontrar el uso y abuso de diferentes drogas asociadas a la conciliación del sueño; sin embargo, sabemos que éstas no constituyen una respuesta permanente para el problema del insomnio u otros trastornos asociados al dormir. Este tipo de fármacos le harán sentirse cansado o irritable al día siguiente y perderán su efecto bastante rápido, haciendo necesario el aumentar la dosis para conseguir el mismo efecto y dando lugar a una adicción. En definitiva, las pastillas para dormir deberían usarse únicamente durante breves períodos de tiempo en aquellas personas que están tan trastornadas que no pueden dormir.
El alcohol tiene efectos similares a los de las pastillas para dormir y los tranquilizantes , por lo tanto, debe ser evitado. Las pastillas para adelgazar también dificultan su sueño, del mismo modo que lo hacen las "drogas de diseño" como el éxtasis o las anfetaminas.

Según la OIT (Organización Internacional del Trabajo), hay ciertas ocupaciones donde un consumo de drogas puede ser más problemático. Estas ocupaciones son: transporte por carretera, por avión, ferroviario y marítimo; así como, cuerpos y fuerzas de seguridad. Bomberos, servicios de Salud e industrias peligrosas (de investigación nuclear, química,...).

Además, señala que existen condiciones de trabajo que pueden actuar como factores de riesgo para el consumo, entre ellas: trabajos nocturnos o a turnos, trabajo en ubicaciones remotas o con viajes frecuentes; inseguridad laboral, cambio de tareas o rapidez de la maquinaria y falta de creatividad, variedad o control. Estrés en el trabajo y carga de trabajo (sobrecarga o tareas insuficientes), conflictos de roles, comunicación y compensaciones insatisfactorias.

Problemas relacionados con el sueño

Dormir muy poco (insomnio)


Con frecuencia, nos quejamos de que no dormimos lo suficiente o que la calidad de nuestro sueño no es satisfactoria. Sin embargo, realmente dormimos mucho más de lo que imaginamos ya que los pequeños períodos en los que nos encontramos despiertos durante la noche parecen mucho más largos de lo que realmente son.

Los motivos de que durmamos muy poco, generalmente pueden ser identificados sin tener que acudir al médico de cabecera. La presencia de demasiado ruido, una cama poco cómoda, una temperatura excesiva, rutinas irregulares o hacer poco ejercicio físico; pueden ser responsables del insomnio. El comer demasiado puede hacer difícil conciliar el sueño, mientras que comer muy poco puede llevar a despertarse demasiado temprano. Los cigarros, el alcohol, las bebidas con cafeína, tales como: el café o el té, también trastornan el sueño. La calidad del sueño también se verá afectada por la presencia de algún dolor o si hace demasiado calor.

Sin embargo, la falta continuada de sueño puede ser debida a problemas emocionales, a dificultades en la vida diaria o, en ocasiones, a la presencia de problemas psicológicos más graves. Las personas con ansiedad intensa encuentran muy difícil conciliar el sueño. Así como, en la depresión grave, los pacientes se despiertan muy temprano, incluso en medio de la noche, y les resulta imposible el volver a conciliar el sueño.

Durmiendo en el momento inadecuado


En ocasiones, tenemos que estar despiertos cuando lo normal sería estar dormidos. Si esto ocurre, eventualmente nos adaptamos con bastante facilidad. Sin embargo, la adaptación es más difícil cuando la alteración en nuestro patrón habitual de sueño es continua, como ocurre en los trabajadores por turno, como pueden ser: los médicos, vigilantes o las enfermeras que hacen turnos de noche. Las personas en estas situaciones, con frecuencia, duermen en momentos en que deberían estar despiertos. Esto es similar a lo que ocurre en el "jet lag" típico de los vuelos transoceánicos, cuando el viajar rápidamente entre distintas zonas horarias, significa que uno esté despierto cuando todo el mundo duerme.


Una buena forma de reajustar el sueño, es asegurarse de despertarse, por ejemplo, con la ayuda de un despertador a la misma hora que cada mañana, sin importar cuanto tiempo ha dormido esa noche. No deberá regresar a la cama de nuevo antes de las 22.00 horas de la siguiente noche y pronto comenzará a dormir de forma natural en el momento adecuado.

Durmiendo demasiado


Algunas personas se quedan dormidas durante el día a pesar de que desean permanecer despiertas. Generalmente, la razón más frecuente es la falta de sueño en la noche previa. 


Algunas personas se quedan dormidas como forma de escapar de las presiones de la vida diaria. Sin embargo, cuando este tipo de trastorno tiene un carácter continuo es necesario descartar la presencia de enfermedades físicas, tales como: la diabetes, infecciones virales o problemas tiroideos.


Existen también dos condiciones poco frecuentes que pueden hacer que las personas duerman demasiado.

Narcolepsia


Consiste en ataques repentinos e incontrolables de sueño durante el día, en ocasiones en público. Los pacientes tienen la sensación de no poderse mover y pueden oír o ver cosas extrañas como si estuvieran quedándose dormidos. La narcolepsia en ocasiones se asocia a caídas bruscas y repentinas, secundarias a la pérdida de fuerza muscular cuando  se enfadan, se rien o se sienten excitados.

Apnea de sueño


El roncar ruidosamente al dormir puede constituir un problema más para la persona que comparte la cama que para el que ronca. Sin embargo, la apnea de sueño es un trastorno potencialmente grave, en el que los ronquidos ruidosos se asocian a interrupciones en la respiración de breve duración durante la noche. Cada vez que esto ocurre, ela persona se despierta brevemente y debido a estos frecuentes despertares, al día siguiente, se siente muy cansado. Es más frecuente en las personas con sobrepeso y según avanza la edad.

Otros problemas del sueño

Sonambulismo y terrores nocturnos


El sonambulismo se caracteriza porque aquél que lo padece se despierta aparentemente de la etapa más profunda de sueño para entonces llevar a cabo actividades bastante complejas como caminar dando vueltas o subir y bajar escaleras. Esto puede llevar a la persona afectada a situaciones embarazosas y ocasionalmente peligrosas. A menos que se le despierte en ese momento, la persona no recordará nada al día siguiente. Estos episodios pueden estar precedidos de la presencia de terrores nocturnos en los que la persona parece sólo medio despierta y se siente obviamente asustada pero sin la clase de ideas intensas que caracterizan las pesadillas.

Pesadillas


La mayoría de nosotros ha tenido sueños amenazadores o pesadillas. Las pesadillas generalmente tienen lugar durante la última parte de la noche cuando tenemos nuestros sueños más intensos y memorables.


Las pesadillas no suelen causar problemas, a menos que sean muy frecuentes, lo cual generalmente es reflejo de la presencia de dificultades emocionales. Con frecuencia, aparecen tras acontecimientos o sucesos traumáticos, tales como: la pérdida o fallecimiento de un ser querido, un desastre o un ataque violento.

Consejos para dormir bien

A continuación te presentamos una serie de consejos que te ayudarán a mejorar la calidad de tus horas de sueño:

  • No pases mucho tiempo sin dormir. Sé constante en las horas de acostarte y levantarte cada día, estés cansado o no.

  • Asegúrate de que tu cama y cuarto sean confortables. Evita los ambientes demasiado calurosos, demasiado fríos o demasiado ruidosos.

  • Realiza una moderada cantidad de ejercicio físico durante el día.

  • No bebas té o café por las tardes. Bebe un vaso de leche tibia antes de acostarte.

  • No bebas demasiado alcohol, ya que a pesar de que éste te ayudará a quedarte dormido, casi con certeza te despertará durante la noche.

  • No comas o bebas demasiado tarde en la noche. Intenta cenar más temprano.

  • Si has pasado una mala noche, resiste la tentación de acostarte al día siguiente, ya 
    que si lo haces, te resultará más difícil dormir por la noche.

  • Intenta relajarte antes de acostarte. Tu médico podrá recomendarte alguna técnica de relajación.

  • Si algo te preocupa y no hay nada que puedas hacer al respecto en ese momento, intenta escribir sobre ello antes de irte a la cama y dí a tí mismo que tratarás el problema al día siguiente.

  • Si no te puede dormir, no te quedes en la cama preocupado por ello, levántate y haz algo que encuentres relajante como puede ser: leer, ver la televisión o escuchar música tranquila. Después de un rato, te sentirás lo suficientemente cansado como para regresar a la cama.
  • Conseguir regular la exposición a la luz del día, en especial en la tarde. Investigaciones muestran que los trabajadores nocturnos pueden mejorar su sueño durante el día, al laborar bajo luces brillantes.
  • Antes de acostarte, utiliza atenuantes de luz (dimmers) o apaga algunos interruptores o lámparas para bajar la intensidad de la iluminación, en la casa o el apartamento.
  • No te permitas caer rendido sobre el sofá. Cuando empieces a sentir sueño, levántate y vete a la cama.
  • Usa tu dormitorio para dormir, más que para oficina, estudio o centro de entretenimiento; a fin de lograr que tu cuerpo relacione el ambiente con el relax y el sueño.
  • Cuando no puedas dormir, trata de usar imágenes y pensamientos para relajarte, añadido a una que otra técnica de respiración.
  • Pon el reloj despertador fuera de  tu vista, pues el ir viendo como pasan las horas sin sueño, no es de gran ayuda. Todo lo contrario, te llevará a un estado de ansiedad que  te mantendrá despierto.